El primer ministro británico,
Keir Starmer,
anunció su
dimisión oficial tras
comunicarle la decisión al
rey Carlos III. El líder laborista
permanecerá en
funciones
hasta
septiembre para asegurar la transición, mientras el partido
abre el proceso de candidaturas el 9 de julio. Este movimiento político encamina al
Reino Unido hacia su
séptimo primer ministro en una década, en medio de una profunda
reorganización del gobierno de la nación.